Por: Ramón Díaz, Maestro e Historiador.-Diarionoticia.com.do             Martes 25 de agosto de 2020   El ingenio Puerto Rico poco conocido

DIARIONOTICIA.COM.DO-SPM, R.D.-  Cuando se habla de azúcar nunca se puede quedar la provincia de San Pedro de Macorís y no es para menos, pues aquí se establecieron un total de siete centrales azucareros, sector que por muchos años representó el fuerte de la economía dominicana. Uno de esos ingenios fue el Puerto Rico, que, en muchos escritos y publicaciones sobre la historia de la industria azucarera ha sido reducido a simples menciones, con poca descripción y obviando la importancia que representó para el desarrollo de la industria de la caña.

El Ingenio Puerto Rico fue fundado por Juan Serrallés Colón, este ingenio estaba ubicado en San Pedro de Macorís a la margen occidental del Río Higuamo, específicamente en Las Cabuyas, terrenos que forman parte de Punta Pescadora. La fecha de su fundación siempre ha sido tema de discusión, por un lado, Leopoldo Richicz sostiene que este se inauguró en 1882; Leónidas García Lluberes defiende que fue en 1885 y América Bermúdez, en 1892. A modo personal nos quedamos con la teoría de Richicz, 1882. esto lo podemos sustentar relacionando el mal momento que vivía la industria azucarera en Puerto Rico debido a la abolición de la esclavitud a mediados de 1873, lo que afectó bastante la mano de obra y provocó una oleada migratoria hasta inicios del siglo XX.

Juan Eugenio Serrallés Colón (1836-1897) nació en Ponce, Puerto Rico, era hijo de Sebastián Serrallés, un acaudalado español de Cataluña y Juana Colón. Don Juan Serrallés era ganadero y alambiquero, cuando llegó a San Pedro de Macorís ya tenía vasta experiencia en la industria azucarera, en 1861 había fundado la " Hacienda Mercedita ", que llevaba ese nombre en honor a su esposa Mercedes Pérez, también era propietario de la Hacienda Fe y Hacienda Laurel. Hay que destacar que fue el creador del ron más famoso de Puerto Rico, el ron Don Q (Don Quijote), una marca con más de 150 años en el mercado es como decir Ron Brugal aquí. O sea, este señor no vino ha inventar, sabía muy bien los menesteres del negocio.

A principios de 1883 el Ingenio Puerto Rico contaba con 9.500 tareas de caña y empleaba a unos 600 trabajadores en tiempos de zafra, en ese año experimentó 87 mil quintales de azúcar. Entre 1890 y 1893 tenía una inversión de 2,067.00 pesos fuertes y 638 tareas de tierras adquiridas, para el año 1892 presentó una producción de azúcar de 51, 582 quintales y para el año siguiente tuvo un aumento sorprendente a 87,000.

En el año 1897 Don Juan Serrallés falleció, su hijo Félix Juan Serralles Pérez se encargó del ingenio durante los primeros años después del deceso de su padre, pero quien se mudó a San Pedro de Macorís para hacerse cargo definitivamente del ingenio y de las tierras fue Jorge Juan Serrallés Pérez (1885 –1951), quien se casó, formo su familia y murió en Macorís. En 1902 el ingenio contaba con 70 caballerías de terrenos, tres locomotoras, 5 mil tareas de potreros, 400 bueyes de crianza, y alrededor de 1,200 trabajadores.

Bajo la administración de Jorge Serrallés el ingenio Puerto Rico cerró en el año 1913, para ese entonces contaba con 65,000 tareas de extensión, 16,000 estaban cultivadas, y su vía férrea era de 12 km. Don Juan había sembrado café al lado de su hacienda de caña y cuando se desmontó las maquinarias del ingenio, su hijo Jorge estableció la finca conocida como Las Cabuyas, se dedicó a la crianza de ganado y pasó a ser el principal colono del ingenio Cristóbal Colón, el cual colindaba con los terrenos de la familia Serrallés.

El ingenio Puerto Rico fue uno de los primeros en poner en práctica el sistema de arrendamiento de tierras conocido como colonato. En 1883 llevó a cabo la firma de tres contratos que se situaban en calidad de colonos a Daniel Pérez con la entrega por diez años de 100 tareas, a Bartolomé Berroa con 200 tareas, y a Guillermo Fournier y Francisco Moreno con 1.200 tareas entre ambos. Para el cultivo de las tierras recibidas, estos colonos tomaron préstamos por la suma de 10,934 pesos fuertes. Esta forma del colonato tuvo una expresión importante en la firma de los denominados contratos a medios. Mediante lo establecido, el colono solo aportaba su trabajo y persona, mientras que el gran propietario determinaba los demás medios de producción, Un rasgo distintivo de este tipo de contratos era el hecho de que en muchos casos el colono dejaba de depender directamente.

Don Juan Serrallés también fue pionero de las bodegas y el uso de los vales, trajo esta práctica desde su Hacienda Mercedita en Ponce, Puerto Rico, ya había experimentado durante la crisis de la industria azucarera que lo obligó a venir a nuestro país. Los vales o tokens fueron hechos originalmente por la compañía Heaton Mint de Inglaterra, por tal razón Serrallés tuvo que estamparlos nuevamente para poder usarlos en el ingenio Puerto Rico.

El establecimiento de bodegas ligadas al ingenio fue lo que facilitó la emisión de vales y fichas, el sistema consistía en pagar a los trabajadores con vales en vez de dinero oficial, pero dicho vale solo era admitido en las bodegas del ingenio, por lo que se veían obligados a comprar en las bodegas y lógicamente el vale regresaba al poder del ingenio y el pobre obrero nunca veía un centavo. Sin duda un sistema de monopolio sin ningún margen de pérdidas, bastante cruel, pero eficiente para los dueños de los ingenios. El sistema de vales tuvo tanto auge que para 1924 en la zona de los ingenios en San Pedro de Macorís había 75 bodegas.

Otro importante aporte de Don Juan Serrallés con la fundación del Ingenio Puerto Rico, fue en la formación de la colonia de inmigrantes puertorriqueños en San Pedro de Macorís, la cual se caracterizó por sus contribuciones culturales e intelectuales, como es el caso del poeta nacional Pedro Mir, quien tenía raíces puertorriqueñas. En 1983 Don Serrallés trajo 37 braceros que provenían en su mayoría de la clase media de Puerto Rico y aunque llegaron como braseros, en poco tiempo lograron posicionarse como técnicos y luego abandonaron la industria para dedicarse a desarrollar sus propios negocios. Tiempo después se sumaría a traer coletas llenas de puertorriqueños el norteamericano William L. Bass, propietario del Ingenio Consuelo y en 1910 la South Porto Rico Sugar Co, hoy Central Romana. De esas oleadas migratorias puertorriqueñas provienen apellidos como Torres, Charro, Lugo, Albizu, Binet, Vélez, Milán, González, Rodríguez, Pijuan, Rivera...

Hoy la familia Serrallés sigue siendo una de las más ricas e influyentes de Puerto Rico y aunque ya no se dedica al cultivo de la caña directamente, sí mantiene lazos, pues el negocio de los rones es su mayor fuente económica con el legendario ron Don Q como marca principal. Esos Serrallès son los descendientes de Juan Eugenio Serrallés Pérez, a diferencia de los Serrallès conocidos en nuestro país y principalmente en San Pedro de Macorís, los cuales son descendientes de Jorge Juan Serrallés Pérez y de su esposa Albertina Porrata Doria Veve, de ese matrimonio nacieron: Jorge Juan Serrallés, Jr.; Ligia Marcela Serrallés Porrata Doria; Héctor Juan Serralles Porrata-Doria e Ivan Serrallés Porrata Doria. Y de ahí hasta la actual generación, que viene siendo la 6ta.

Fuentes:

San Pedro De Macorís En El Renacimiento De La Industria Azucarera Dominicana, Héctor Luis Martínez.
Historia de la Provincia y Especialmente de la Ciudad de San Pedro de Macorís, Manuel Leopoldo Richiez.
San Pedro de Macorís Su historia y desarrollo, Fermín Álvarez Santana
Árboles Familiares de MyHeritage Familia Serrallés, Ligia "Gigi" Serralles.

 

 Más Noticias
 
  ¡Tu opinión es muy importante para nosotros!
 
Diarionoticia.com.do

Mosquito y Sol #19, Urb. Miramar.
San Pedro de Macorís, R.D.
Tel: (829)
750-3660

Mapa Web
Publicidad

     Envío de notas:     dn@Diarionoticia.com.do
                Director:    
director@Diarionoticia.com.do
            Publicidad:    
venta@Diarionoticia.com.do
                       Tel.:     (829) 750-3660